Reseña de origen
Apellido vasco de gran antigüedad, con solares en Álava. En Colombia, se estableció desde el siglo XVI, extendiéndose por Cundinamarca, Santander y la Costa Caribe, donde sus miembros han destacado en la jurisprudencia, la política y las artes.
Origen del apellido
Última investigación: 2026-08-01 21:51:00.711+00
El apellido Zarate (frecuentemente escrito Zárate) tiene una raíz euskérica clara que describe una geografía de bosques y senderos. Originario de la provincia de Álava, se extendió por toda Castilla antes de dar el salto a las Indias. En Colombia, el apellido aparece registrado desde los albores de la conquista. Francisco de Zárate fue uno de los oficiales reales que llegó al Nuevo Reino de Granada, ocupando cargos de relevancia en la administración de justicia. La familia se asentó inicialmente en Santa Fe de Bogotá y Tunja. A lo largo de la historia colombiana, los Zárate han sido reconocidos por su intelectualidad; abogados, escritores y poetas han llevado este apellido con distinción. Durante el periodo republicano, el apellido tuvo una presencia notable en el departamento de Bolívar y Magdalena, vinculándose con la industria del transporte fluvial. Un rasgo característico de las familias Zárate en Colombia ha sido su capacidad de adaptación a distintas regiones, manteniendo siempre una tradición de servicio civil. Las investigaciones genealógicas muestran que existen diversas ramas del apellido que no necesariamente comparten un ancestro común reciente en Colombia, lo que sugiere múltiples entradas del apellido al país durante la colonia.
Primer portador conocido en territorio colombiano
Fue una figura clave en la organización legal de la provincia.
Fuentes consultadas
Regla de veracidad: no publicamos un dato sin fuente. Si conoce un documento que confirme o corrija esta reseña, envíelo aquí y lo revisaremos con crédito al aportante.
Huella sefardí
El apellido Zarate aparece mencionado en repertorios onomásticos sefardíes, sin caso documentado en archivo.
Zarate está recogido en repertorios de onomástica sefardí (Faiguenboim y otros; Bonnín). Es una coincidencia de nombre, frecuentemente compartida con familias cristianas viejas del mismo topónimo u oficio; sin expediente inquisitorial, padrón o limpieza de sangre que lo respalde, no puede afirmarse ascendencia sefardí.
Fuentes de este análisis
Advertencia importante: ningún apellido acredita por sí solo ascendencia sefardí. Los listados de apellidos son indicios, no pruebas: los procesos de nacionalidad española o portuguesa exigen una prueba genealógica individual y el certificado de una autoridad judía competente.
Troncos familiares
Planes